Los poemas de este blog son del poeta Javier Villegas Fernández y tienen derechos reservados de autor.

martes, 11 de agosto de 2009

EL AMOR ES MÁS... DE JAVIER VILLEGAS

Carátula de "El amor es más..."

Por Galo Guerrero Jiménez*

Lewis Thomas decía que un poeta es una especie de científico, pero dedicado a una ciencia cualitativa, en la que nada es mensurable. Hoy, con mucha propiedad, al poeta se lo puede ubicar en las llamadas ciencias experienciales.

Pues, el poeta, como persona que ama, que sufre, que siente, que piensa, que se proyecta, y que se realiza, traza horizontes de vida, senderos líricos, en este caso, por los cuales experiencialmente une su vocación de bardo a la servidumbre humana libremente elegida para proyectar el cúmulo de su ensoñación, de sus andanzas y toda una sabia de vida que pulula en toda su configuración humana para revitalizar cada uno de sus rasgos distintivos en armónicos parajes de trovador, de creador, de revelador de lenguajes que lo llevan a “originar las grandes metáforas sociales, humanas, históricas, siderales…” como diría León Felipe.

Y he aquí una de las grandes metáforas humanas que han hecho del ser humano y divino algo vital para que este mundo sea plenamente habitable: la metáfora del amor, y que en esta ocasión el poeta cajamarquino Javier Villegas Fernández la propone en este interesante poemario intitulado El amor es más…

Desde el verso libre, armónico, fluido, emotivo, cargado de esperanzas profundamente humanas, Javier Villegas enriquece la vida desde una actitud plenamente lírica que ennoblece, embellece y le da sentido estético y estilístico al lenguaje del amor, al lenguaje de lo humano, no tanto porque busca sino porque encuentra las palabras adecuadas que desde un impulso arrebatador de inspiración y transpiración plenas, el verso corre sencillo, límpido, con gracia y cadencia metafóricas:

Llegarás como llegan las horas,
dibujarás en mi pecho la alegría más honda,
me abriré como un puerto inmenso,
para tus barcas de brisa que en los ojos incubas.
Llegarás con un alud de aromas,
con infinitos recuerdos y promesas de estrella.
Sé que llegarás; ahora te imagino creciendo en los trigos,
encendida en los luceros,
tersa como los suspiros
frágil como los recuerdos.


Estos versos pertenecen a uno de sus poemas: Para una mujer al borde de un sueño. Es apenas una pequeña muestra para decir que Javier Villegas crea una poesía regia sobre el amor, tan regia como es su personalidad. Su formación humanística y los propósitos de su vocación lírica lo promueven a escribir con intensa calma, con sobrias emociones y una fluida exquisitez que lo proyecta al altar lírico de su honda trayectoria poética para que los lectores podamos apreciar la suavidad de cada verso, el entusiasmo por el amor que llega, por la alegría del amado en espera de su amada. Aprecie usted, amigo lector, parte de algunos versos del poema Hoy amanecí para ti:

Hoy amanecí para ti,
para tu corazón,
para tus pies de escarcha,
que a tus dominios me llevan,
como a una leve hoja, como un trino.
Amanecí para tu boca encendida,
para tus ojos, para la fiesta
de ternura en tus poros.
Hoy amanecí para perseguirte,
luna de mis sueños,
agua de mis deseos;
amanecí con frenesí de viento,
para tocar tu cuerpo,
hecho de aromas
y de amaneceres tiernos.


La intensidad amatoria y la armónica fluidez de cada verso surgen porque combina elementos muy puntuales que hacen alusión a la erótica galantería del amor humano, por ejemplo, el anuncio de las diferentes partes físicas del cuerpo humano como la boca, el cabello, los ojos, los labios, el corazón, la sangre, los pies, los brazos, la garganta, el pecho; o, el anuncio de elementos abstractos que contribuyen para que el ambiente lírico se convierta en una mágica expresión de intensas revelaciones amatorias como la noche, el día, el sueño, el deseo, la dulzura, el aroma, la alegría, la transparencia, el tacto, los suspiros, la serenidad, el augurio, el consuelo, el fuego, la resurrección, la claridad, las promesas, las caricias, el amanecer, el frenesí, los latidos, los susurros, el júbilo, la quimera; y, en fin, cantidad de elementos que el poeta sabe distribuirlos conjuntamente con otros elementos poéticos como: volcán, pijama, arco iris, espigas, frutos, lirios, playas, gaviotas, nieve, marea, mar, agua, viento, sol, luna, astro, lluvia, pétalos, mariposa, luciérnaga, paloma, cama; e incluso el poeta emplea elementos aparentemente contrarios a la pasantía idílico-amatoria como tempestad, abismos, precipicios, sombras, quejidos, gritos, que no hacen sino reconfirmar esa profunda vocación de frenesí, de ternura, de fiesta para el encuentro amoroso, tierno, intenso, lleno de auroras, de horizontes y de jolgorios en los que el poeta se extasía cuando, con denuedo dice, por ejemplo, en su poema La noche nos inventa:

La noche nos inventa,
nos convoca íntegros,
como a dos espigas frenéticas,
como a dos palomas sedientas,
de luz, de regocijo, de frenesí.
La noche nos inventa,
tú eres mi luna, mi respiración,
mi instante para la resurrección,
eres mi viento, mi soplo, mi quejido,
mi algarabía para no ser olvido.


El amor es más…, por lo tanto, porque en él se imprime el vigor de lo humano. El sacrificio, la sinceridad, la generosidad y el afecto mutuo, profundo, no sólo que ensanchan el corazón de los amantes; es la fortaleza del encuentro que se abre desde lo más hondo de lo humano para darle paso a la vida plena, en la que el poeta se regocija al expresar ese “algo único”, especial e inagotable fuente de luz y energía que es el amor humano.

En este orden, la fecundidad y creatividad poéticas de Javier Villegas conducen al buen lector a descubrir realidades líricas relevantes, signos y gestos de entreveramiento espiritual que nos llenan de regocijo, dado que el poeta, en su poemario y en el conjunto de toda su producción lírica, ha hecho que el amor en verdad sea algo más: concederle todo su alcance y fecundidad humanos, al igual que lo hizo san Pablo en su Carta a los Corintios., capítulo 13:

El amor es paciente, servicial y sin envidia. No quiere aparentar ni se hace el importante. No actúa con bajeza, ni busca su propio interés. El amor no se deja llevar por la ira, sino que olvida las ofensas y perdona. Nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad. El amor disculpa todo; todo lo espera y todo lo soporta.

Galo Guerrero Jiménez*
Loja (Ecuador), 19 de octubre de 2006.

Galo Guerrero Jiménez. Nacido en el cantón Catamayo, provincia de Loja-Ecuador. Doctor en literatura, con pos grado en la Universidad Complutense de Madrid, docente de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL). Escritor, crítico literario, conferencista, especialista en temas relacionados con la lectura.


Para una mujer al borde de un sueño

Llegarás como llegan las horas,
dibujarás en mi pecho la alegría más honda,
me abriré como un puerto inmenso,
para tus barcas de brisa que en los ojos incubas.

Llegarás con un alud de aromas,
con infinitos recuerdos
y promesas de estrella.
Sé que llegarás; ahora te imagino
creciendo en los trigos,
encendida en los luceros,
tersa como los suspiros,
frágil como los recuerdos.

Sé que llegarás, como llegan las gaviotas
a la ribera de los sueños,
llegarás cansada de tus horas de insomnio,
de los besos que no absorbieron
savia en el invierno,
cansada de los árboles
que cobijaron tus recuerdos,
llegarás con un sed inmensa hacia mis ojos,
para anclar en la raíz de mis suspiros.

Sé que llegarás,
ahora eres una mujer al borde de un sueño,
una dulce barca zarpando a mis deseos,
un ave tierna de lejanos gorjeos,
ahora te imagino como
al tiempo en los desiertos,
imagino tus ojos, como
la acuñación de dos luceros,
tu boca como la noria de mis sueños,
tu cuerpo como la fragua de mis deseos.

Sé que llegarás,
por el puente que tejimos con nuestras miradas,
llegarás como las madrugadas con sus sinfonías,
tarde o temprano llegarás,
encendida, hecha torrente de vida;
te esperaré paciente como las playas,
te esperaré delante de todas las murallas.

Todas las formas

Tienes todas las formas
que el silencio me sugiere
y el viento me dibuja;
a veces eres flor,
eres agua, eres luz,
y otras veces eres sombra,
tempestad, abismo y grito.

Cuando eres flor
tu aroma salta,
hay fiesta en mis poros,
delirio en mi garganta.

Cuando eres agua,
tu voz me ahoga,
mi sed se aquieta.

Cuando eres luz,
huye la sombra,
la claridad se reconforta.

Cuando eres sombra,
mi ser se nubla,
la luna es otra,
huye despavorida la gaviota.

Cuando eres abismo,
mi voz se precipita,
hacia ti voy encendido,
abundante de fuego,
porque tú tienes las formas,
que modela mi grito.


Hoy amanecí para ti

Hoy amanecí para ti,
para tu corazón,
para tus pies de escarcha,
que a tus dominios me llevan,
como a una leve hoja, como a un trino.
Amanecí para tu boca encendida,
para tus ojos, para la fiesta
de ternura en tus poros.

Hoy amanecí para perseguirte,
luna de mis sueños,
agua de mis deseos;
amanecí con frenesí de viento,
para tocar tu cuerpo,
hecho de aromas
y de amaneceres tiernos.

Hoy amanecí para nombrarte,
para verte bailar en mi corazón,
danzarina del sol y de la luna.
Amanecí para pensarte,
para pulimentar tu cuerpo,
hecho de rocío y de pétalos.

Hoy amanecí para sumarme
a tus pies y a tu pensamiento,
para decirte que en mi corazón
estás cantando a las luces del advenimiento.

El amor es más…

El amor es más de lo que tú imaginas,
cuando te hablo como para que no me oigas,
es estar compenetrado con la gente y sus quimeras,
es darse como el ulular de las sirenas,
es darse a los demás,
para que no decaigan sus auroras.

El amor es más de lo que tú intuyes,
cuando yo te miro y vos me miras,
es estar dispuesto como las sementeras,
para levantar la música de las primaveras,
es estar sumando a nuestras huellas,
las bocas que hoy callan,
pero que no doblegan sus banderas.

El amor es más cuando sumamos,
a los buenos propósitos, buenas acciones.
El amor es más cuando leemos,
en nuestros cuerpos las aberraciones,
que el sistema los crea y no lo entendemos.

El amor es más que tocarse los cuerpos
e irse a la cama sin mitigaciones,
el amor es más cuando se sueña,
se dice, se actúa y se conviene
a dejar de lado las posturas,
para entregarse en cuerpo y alma,
para que la noche no siga tejiendo sus marañas.

El amor es más,
si tú y yo de tanto besarnos descubrimos,
que a la suma de los besos,
se le resta su entereza
y con sólo mirarnos concluimos,
que al amor a dúo pierde fuerza,
porque el amor será más si le imprimimos,
el vigor de lo humano,
de la sangre y la esperanza.

4 comentarios:

Cleopatraamore dijo...

Indudablemente estos versos estan
llenos de amore, de vida amor y mas palpitaciones.y sobre todo cuando dice
"Llegarás como llegan las horas,
dibujarás en mi pecho la alegría más honda"
sencillamente sublime
son versos para arrullarse
y escucharlos por siempre.
felicitaciones lindo.
Cleopatraamore

LUMARZU dijo...

El amor y el gran significado que le das en cada uno de tus versos, invitan a reflexionar mucho más,...¿donde está el verdadero amor?, con todo lo leido de ti querido Javier, "el amor está dentro de uno mismo"
Gracias y es un honor balancerame en el todo de tus letras.
Abrazos
Lucy Martñinez

LUMARZU dijo...

...porque el amor será más si le imprimimos,
el vigor de lo humano,
de la sangre y la esperanza.

Un sello indiscutible del poeta que nos lleva por esos caminos infinitos de dar y darse que solo el Amor puede integrar.
¡¡Felicitaciones y aplausos mil!!

Con gran afecto y admiración
Lucy

BERKLA dijo...

HOLA

“LO MEJOR DE LA VIDA ES VIVIR PARA DAR AMOR Y RECIBIR AMOR”

EL AMOR VERDADERO EN UNA RELACIÓN INDUDABLEMENTE ES MUY IMPORTANTE PERO PARA QUE PERDURE EL AMOR LO MAS IMPORTNTE ES SER CONTANTE CON ALEGRIA EN LAS COSAS POSITIVAS DE LA VIDA DIA A DIA. PORQUE NUESTRO ESPIRITU, NUESTRA ALMA, NUESTROS SENTIMIENTOS SON LOS QUE SE MARCHITAN CON EL TRANSCURRIR DEL TIEMPO SI NO LO ALIMENTAMOS CON ALEGRIA, RESPETO, TERNURA, PACIENCIA, ETC. ES ASI COMO CRECE EL AMOR CON PEQUEÑOS DETALLES AL QUE LLAMAMOS INSIGNIFICNTES EN LA VIDA, PERO QUE SON MUY CONFORTABLES PARA EL SER HUMANO.