Los poemas de este blog son del poeta Javier Villegas Fernández y tienen derechos reservados de autor.

jueves, 29 de abril de 2010

PROMOVIENDO LA LECTURA CON "SAPITO SAPÓN"

Al finalizar la sesión, la algarabía no se hizo esperar, porque la lectura debe ser una fiesta.(Abril, 28 de 2010).
El autor de Sapito Sapón", incentivando el amor a la lectura en niñas de 6 años.


Javier Villegas, leyendo su cuento "Sapito Sapón"

Javier Villegas y la maestra Carmen Zeña Santamaría, con alumnas del Primer Grado "B" de la I. E. "Sara A. BUllón", leyendo "Sapito Sapón".

A inicitaiva de las maestras Carmen Zeña Santamaría, Rocío Ayasta y Mirtha Anacleto, docentes del Nivel Primario de la I. E "Sara A. Bullón" de Lambayeque y como una forma de reconocer la valía de la producción literaria del maestro y poeta Javier Villegas, seleccionaron el cuento para niños "Sapito Sapón" para promover y desarrollar el Plan Lector institucional y generar en sus alumnas el hábito por la lectura.

El cuento "Sapito Sapón" de Javier Villegas, fue ganador del la II Bienal de Cuento y Poesía para Niños y Adolescentes, convocada por la Dirección Regional de Educación de Lambayque (DRE), de allí el valor que tiene este cuento para incentivar el amor a la lectura en los niños y niñas de la región y del país.

miércoles, 21 de abril de 2010

En Huancayo (Perú), desarrollando un Taller de Creatividad Literaria para maestros.

SUEÑOS

El caballito de mar,
no sabía galopar,
pero una noche de luna,
soñaba viajar en la puna.

Soñaba, sueños de agua,
echado en una malagua,
soñaba archicontento,
estar viajando en el viento.

Soñaba, sueños de sal,
en las flores de coral,
soñaba estar en la bruma,
con sus relinchos de espuma.

Soñaba viajar, viajar,
a la orbita lunar,
al espacio sideral,
a un lejano manantial.

Soñaba…, mucho soñaba,
soñaba mientras nadaba,
ser un corcel muy ligero,
el más ducho, el primero.

El primero, el más veloz,
que no se pareciesen dos,
ser el único en el mundo,
un caballo trotamundo.

Soñaba con lindas crines,
relinchar en los confines,
estrenar cabalgaduras,
tener cascos y herraduras.
Corcel de agua salada,
solitario y sin manda,
corcel de la profundidad,
soñador de inmensidad.

Soñaba con ser alado,
camarada del lenguado,
el pulpo, el calamar
y las estrellas de mar.

Soñaba atravesar,
caminos de tierra y mar,
pasar también el poniente,
viajar por los continentes.

El caballito de mar,
no sabía relinchar,
noche y día entrenaba,
soñaba, siempre soñaba.

martes, 20 de abril de 2010

LA IGUANA AMARILLA

D
Dibujo de William Ordoñez


En las rubias arenas
la iguana se asolea,
y ahoga sus penas
en la brusca marea.

Con bikini a rayas,
con bolso de raso,
camina por la playas,
que encuentra a su paso.

Estuvo en Punta Sal,
un día se fue más lejos,
la iguana tal cual,
con sus catalejos.

Se fue para Can Cun,
muy modosa, refinada,
llevó latas de betún,
y jamón en rebanada.

Llevó leche envasada;
para cumplir con su dieta,
también llevó una tostada,
la iguana pizpireta.

Muy contenta veraneaba,
debajo de su sombrilla,
y sus penas olvidaba,
miss iguana amarilla.

Visitó todas las playas
del Caribe y el Pacífico,
con su bikini a rayas,
su cepillo y su dentífrico.

La iguana presuntuosa,
jugueteaba en la arena,
no sentía mayor pena,
creía ser una diosa.

La diva de los mares,
la Reina de los balnearios,
quemaba los calendarios,
sin pena y sin pesares.

Reía, siempre reía,
de su pasado austero,
y su risa escondía,
debajo de su sombrero.

No era cualquier iguana,
era una iguana amarilla,
la iguana más lozana,
que paseaba en la orilla.

Se fue a playas lejanas,
la iguana paradisiaca,
con sus amigas, las ranas,
sus peinetas y su laca.

Se pintó la cabellera,
se hizo liposucción,
quería ser la primera,
¡Reina de su nación!

A otras playas marchó,
a bordo de un crucero,
a Ipanema llegó,
luego a Río de Janeiro.

Una zamba escuchó,
la iguana novelera,
y sin dudar se volvió,
iguana carnavalera.

En carnavales bailó,
y del baile se aburrió,
el mar era su pasión,
las arenas su atracción.

Volvió a ser playera,
se cansó del carnaval,
ahora, ¡quién lo creyera!
luce un hilo dental.

Se marchó a Copacabana,
acompañada de grillos,
para animar la caravana,
tocaban sus estribillos.

Del litoral brasilero,
llevó muchos regalos,
se embarcó en un velero,
a las playas de los galos.

Llegó a la playa de Cannes,
bronceada y muy coqueta,
seguía con sus afanes,
su bolso y su raqueta.

Conoció a los artistas,
una artista se creyó,
con su bikini de listas,
ciertas poses ensayó.

Nadie prestó atención,
a sus ensayos de artista,
se marchó a otra nación,
la iguana malabarista.

A la costa Vasca llegó,
no entendía el euskera,
muy pronto se marchó,
sin saludar siquiera.

En las playas españolas,
aprendió a ser tenista,
jugaba en grandes olas,
parecía una equilibrista.

Paseaba muy garbosa,
por todos los litorales,
la iguana vanidosa,
con su bolso y sus modales.

Recorrió por los balnearios,
que en el mapa figuraban,
hizo historia en los diarios,
que continuo entrevistaban.

No soy de aquí, soy peruana,
con orgullo aseveraba,
no soy miss, soy iguana,
de la costa morropana.

Soy amante del tondero,
el huayno y la marinera,
que se baila con salero,
en reunión jaranera.

Cansada de los balnearios,
de recorrer tantos países,
trajo en su bolso unos diarios,
que hablaban de su raíces.

Volvió flaca y arrugada,
con marcas de cirugías,
en su bolso una tostada,
para sus últimos días.

domingo, 25 de octubre de 2009

"La luna cantora" y otras poesías para niños

Carátula de "La luna Cantora" (Ilustración: Javier Villegas)

“La poesía está en el ritmo de cada pueblo, que lo aprende desde sus rimas infantiles. Javier Villegas ha sabido recoger el encanto y los recursos en su obra “La luna cantora”, y está en el camino cierto”


Marco Martos (poeta)
Suplemento MAGAZINE, Diario “El Peruano”
Lima, 22-10-91

“La Luna Cantora” reúne un conjunto de poemas trabajadas por Javier Villegas inspiradas en el entorno infantil. Son los juguetes como la cometa, los soldaditos de plomo, el barquito de papel; son los animalitos como el gatito blanco, la gallina y los pollitos, el grillo y la cigarra; son los fenómenos de la naturaleza como el arco iris, la luna, el nuevo día; los temas que le sirven a Javier Villegas para construir una poesía infantil sencilla, armónica y profundamente humana, sin dejar de ser bella.


Revista EDUCANDO, Pág. 28.
Lima, enero de 1992.



La luna cantora

La luna llena, en el cielo
dichosa se puso a cantar,
en ese gran escenario
donde se retrata el mar.

Le hacen coro las estrellas,
el sol se puso a rondar
y calladitos los luceros
se han puesto a remedar.


A cantora Lua

A lua cheia no céu
Foi feliz a cantar,
Nesta grande cena
que retrata o mar.
Eles fazem o coro estrelas,
o pôr do sol a espreitare
e calmamente os luzeiros
foram feitos para imitar.


Traducción al portugués: Sandra Queiroz (Brasil)


El gracioso colibrí

En el jardín de mi casa
vuela alegre el colibrí,
bebe el néctar de la rosa
y también del alhelí.

Se remonta embriagado,
volando con frenesí.
yo espero que regrese
el gracioso colibrí.



El niño y los pececitos*

Pececitos plateados,
marinos de alta mar,
revélenme sus secretos
para aprender a nadar.

Pirueteros en agua dulce,
pirueteros en el mar,
yo quisiera como ustedes,
en las aguas, navegar.

* Poesía publicada por el Ministerio de Educación, en el libro de “Comunicación integral”, de 4º Grado de Primaria.

Don ciempiés

¡Qué relucientes zapatos,
don ciempiés, hoy lucirá!
¡pobrecito si los ensucia,
quién se los lustrará!

Don ciempiés va muy de prisa,
quién sabe a dónde irá.
quizá esta enferma su esposa
o va a una fiesta gaga.

Por entre la hierba camina,
mirando atrás de rato en rato.
quizás ha perdido la ruta,
o quizás perdió un zapato.

viernes, 16 de octubre de 2009

Poemas del libro "Perpetuo latido"

Esbozo biográfico

Nací de un estallido,
de la conjugación de la mudez y el grito,
soy hijo de la nieve y el granizo,
una extraña metamorfosis
de sílabas, espanto y muerte.
Nací con una llama insurgente,
sin demarcación geográfica
en el corazón, la palabra, el abrazo,
el ojo, el párpado, el infinito.
Soy hijo de un agricultor de sentimientos,
de una madre que velaba el fogón,
escondiendo su tristeza en los alisos.

Soy hijo del estruendoso
amor entre las rocas,
del júbilo del viento.
Los sonidos se parapetaron en mis huesos,
por eso soy musical en los bostezos.
Cuando nací,
el campo se vistió de mariposas,
de colibríes, de acentuados cantos,
y para ser rebelde,
conspiraron el viento, la luz, los pájaros.


Perpetuo latido

Escribo y describo
mi perpetuo latido,
en las hojas que cantan
más allá de mi lengua,
en las aguas silentes
embriagadas de música,
en la música absorta
que destila el silencio,
en las tardes ausentes
de mis ojos perennes,
en las mañanas de lluvia,
en la penas terrestres.

Yo que soy de este mundo
tan febril y tan vago,
a este mundo me debo,
me debo a mí mismo,
a mi terco latido,
a mi voz en el trigo.
No congelé mis suspiros,
no hipotequé mi latido,
mis cifras de ternura aún siguen firmes,
mi transparencia de agua está viva,
mi altura de cóndor, se eleva.

Soy lo que no quise ser,
soy lo que no seré,
vuelo en busca de alas,
de trinos encendidos,
no entregué mi sangre, mis sonidos,
no dejé de ser lo que apetezco,
soy sincero, en mi ojo me miro,
me miro en los caminos,
en la memoria me desclavo.

No soy polvo diluido en el olvido,
no soy el jamás de rostro arrepentido,
soy el perpetuo latido en mis recuerdos,
soy administrador de sonrisas y de labios,
el dador de luz en las ventanas,
el hacedor del grito en las montañas,
un surtidor de cantos para las murallas.


Hoy no estoy bien de mí

Me duele la sed y el hambre,
el duodeno me expulsa en blasfemias,
mi ojo se niega a ver el día,
mi pie tiembla, casi olvida su porfía,
no estoy bien de mí, me digo,
me toco, me miro hasta el fondo,
a pesar del dolor, hay un hombre cantando,
otro llorando, otro soñando, otro que no hace nada,
yo estoy allí vertebrando un recuerdo,
escuchando cada golpe del amor y del odio.

Hoy no estoy bien de mí,
hay ausencia de voces y de gritos,
tal vez me estalle el cuerpo, y tú me oigas,
tal vez el día muera y tú te vayas,
o quizás muera yo y no me vaya,
tanto dolor, ni una piedra,
tanto camino, perdida la huella,
tanta sed, muerta la lluvia,
tanto albañil, derruida la vida,
tanto poeta, hipotecada la palabra.
No estoy bien, eso es cierto,
he construido mi rostro de pronósticos,
los espejos negaron mis estaciones,
me recluí al fondo de mi sombra,
fui a verme nuevamente, quiero saber si soy.
A veces es necesaria la penumbra,
desde allí volveré a encenderme poco a poco,
sólo entonces seré el rojo diapasón,
para que los silencios canten,
como canta el búho a la ribera de la tarde.







viernes, 28 de agosto de 2009

Sapito Sapón: Un cuento para ser difrutado

Lic. Cosuelo Salas, leyendo Sapito Sapón.
Niñas de la I. E. "Sara Bullón" de Lambayeque, disfrutando de Sapito Sapón
Javier Villegas leyendo Sapito Sapón, a niñas de la I. E. "Sara Bullón"
Con el poeta Edgardo Nieves Mieles (Pto Rico) y su esposa, en Loja-Ecuador
Con la Dra. Laura Lomas de la Univ. de Rutgers-Newark - EEUU.
Carátula de Sapito Sapón

El cuento “Sapito Sapón” de Javier Villegas, mereció el Primer Premio (Pluma de Oro) en la II Bienal Regional de Cuento y Poesía para Niños y Jóvenes de la Región Nororiental del Marañón (R.D.R. No 0107-98-ED), concurso convocado por la Dirección Regional de Educación de Lambayeque, en el año de 1997, en el que participaron maestros de Lambayeque, Cajamarca y Amazonas. Actuaron como Jurado Calificador, los connotados especialistas en literatura infantil y juvenil, Jesús Cabel, Danilo Sánchez Lihón y Eduardo de la Cruz Yataco, todos pertenecientes a la Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil (APLIJ), quienes hicieron alusión al valor pedagógico y literario del cuento de Javier Villegas.

En relación al cuento Sapito Sapón, Alma Mateos Taborda y Nicolás hidrogo, dicen lo siguiente:

“Sapito Sapón, “Es una historia de ternura y recreación. En este cuento corto, Javier Villegas desarrolla un largo camino de comunicación y cariño hacia un sapito que comparte con un niño, la magia de momentos de protección, de amistad, de compañerismo. Su promesa frente la ausencia de su amiguito batracio, enternece y emociona. Esto es común en un hombre de valiosos quilates, que tiene un permanente compromiso con la vida y lo evidencia a través de su obra poética. Sapito Sapón deja una sabia lección de amistad, de solidaridad y puede ser el disparador para múltiples trabajos en las escuelas, como dramatizaciones, construcción de diálogos, elaboración de oraciones alusivas, estudio de los batracios, dibujos, etc., etc”.

Alma Mateos Taborda (Poeta y recitadora)
Río Cuarto - Córdoba – Argentina


La historia de Sapito Sapón, es una historia tierna, llana, directa y fabulada.

El retrato literario de Sapito Sapón, es pintado con una delicada etopeya de personificación noble, confidente que genera confianza inmediata en el niño; y con una prosopografía curiosa “tremenda barriga y…atlética manera de saltar de un lado a otro”, que genera en el lector la imagen de un ser simpático y bonachón.

El manejo de los tiempos se da con una apertura de una convivencia pasiva, que se troca en confidencial y con final inesperado: la desaparición física d Sapito Sapón por los mismos artilugios de los fenómenos de la naturaleza que inclementes fustigan al vecino bonachón.

Esa ruptura mental del amigo perdido, llena en duelo al niño con la promesa de llevarlo “en el corazón”.

La intencionalidad de Sapito Sapón de sensibilizar al lector a partir de una historia ecológica y amical que se genera entre un ser, teóricamente, racional (el niño) y un irracional (Sapito Sapón), que fundidos en la magia de la literatura ambos terminan siendo “seres humanizados” que personifican un papel de responsabilidad ante el mundo. La soledad del niño, muestra el abandono moral que los adultos tributan a los más indefensos, que terminan por crearse amigos imaginarios.


Lic. Nicolás Hidrogo Navarro.
Lambayeque - Perú






viernes, 14 de agosto de 2009

ACERCA DE LA POESÍA PARA NIÑOS DE JAVIER VILLEGAS


Poeta Javier Villegas

Niña


Eres tan frágil,
eres tan leve
niña de nieve.

Eres genuina
como ninguna
niña de luna.

Llevas vestido
de transparencia
niña inocencia.

Tienes el alma
con su contento
niña de viento.

Llevas un bolso
llevas sombrilla
niña sencilla.

Te vas airosa
con tu donaire
niña del aire.

Por los caminos
llevas empeño
niña de sueño.
A la ronda, ronda

A la ronda, ronda,
del ton toronjil,
que canta la rana
y canta el paujil.

A la ronda, ronda,
del clan clavelín,
que gira la luna
su ronda sin fin

A la ronda, ronda,
del gil girasol,
mira que en lo alto
nos sonríe el sol.

A la ronda, ronda,
del con corazón,
que canten las niñas
su alegre canción.

A la ronda, ronda,
del mar marinero,
si el sol va de viaje,
aquí yo lo espero.


Camino del aire

Camino del aire
se van los pájaros,
camino del aire
la mariposa,
camino del aire
se va la abeja
y el perfume
de la rosa.

Camino del aire
se van los trinos,
camino del aire
se va el humo,
camino del aire
se va la brisa,
camino del aire
se van las brujas
con su hechizo
y con su risa.

Camino del aire
van las cometas,
camino del aire
va el colibrí,
con un ramito
de flores
que envío para ti.

La lluvia

La lluvia ya cae,
la lluvia ya viene,
viene entusiasmada,
nadie la detiene.

Moja los vestidos,
moja los caminos,
ya viene mojando
todos los destinos.

Unos con sombrero,
otros con paraguas,
reciben contentos
la fiesta del agua.

Se descuelga breve
por entre las ramas,
de los saucedales
y de las retamas.

La lluvia ya viene,
viene bullanguera.
mi niña, soñando,
ser lluvia quisiera.

Apreciaciones sobre la poesía para niños de Javier Villegas

Javier Villegas nos presenta poemas con sabor a historietas, a juegos fonoarticulatorios, a despertar el sentido del humor, a amar su identidad, a estudiar, a solazarse en el canto de la naturaleza, a continuar estudiando y no estancarse en el camino de la vida.

Marieta Cuesta Rodríguez.
Cuenca-Ecuador

Su poesía se desliza por los elementos del lenguaje, especialmente por el fónico, semántico y morfológico; el sintáctico no es importante en la poseía, pues bien sabemos que ésta rompe con aquella.

En fin la poesía de Javier Villegas gusta por la magnifica utilización del lenguaje, la creación de lenguajes, la rica imaginación, las historias y sus personajes, el uso de recursos literarios, variedad de metáforas, en especial las sinestésicas que se corresponden con la psicología infantil.

Ruth Bazante Chirboga

Quito-Ecuador

Este creador, posee todos los recursos lingüísticos y literarios para lograr hermosas poesías infantiles, donde un niño se pasea de sus manos, se asoma travieso, se esconde dulce e inquieto, se entremezcla con las palabras y la rima que emerge con toda su musicalidad.

María Cristina Cordido de Pardiño
Azul -
BuenosAires Argentina.

…sus poesías pueden ser leídas en cualquier parte del planeta y entendidas por cualquier niño, ya que en sus versos hay una suerte de alegría permanente, una invitación al regocijo, a la sorpresa, al juego, porque no también, a la evocación de la infancia. Noto que a Javier Villegas, le interesa en particular, poder distinguir con exactitud este aspecto, que es justamente, permanecer activo en el campo de alegría.

Jesús Cabel
Ica-Perú

Las rimas de Javier Villegas, es un material riquísimo para estos momentos de cambio que se está dando en la educación, en lo que respecta a procesos de enseñanza de la lectoescritura; es un material que se necesita muchísimo y que hoy lo tenemos a nuestra disposición.

Irma Camargo de Ambia
Lima-Perú

El poeta Javier Villegas celebra la imaginación. La magia desborda inquieta como naturaleza en el génesis . La creación entorna el espacio con espacios sorprendentes, donde las nubes, los animales, las frutas dejan su estela silabaria en recuentos de escenas y garabatos.

El niño corre divertido en la página que engendró el “atrapador” del tiempo y del juego.

El amor se aromatiza, evoca al pistilo, en picos de “rondaflor” el polen danza. ¿Los pequeños desplazan al narrador o es la misma presencia del poeta niño aliado para siempre a esa presencia que es un presente llevadero de la infancia del ser?

La palabra sembrada en el jardín de los sueños no asusta, permiten mirar a los ausentes sin temor. Algo así como la vida cuidada por jardineros que cultivan secretos que no puede responder la razón.

Carmen Váscones
Guayaquil-Ecuador


Valoración del poeta Javier Villegas Fernández
Por Nicolás Hidrogo Navarro.


Javier Villegas Fernández es un intelectual humanista peruano que cumple un triple perfil: como poeta, como promotor cultural y como un docente animador de la lectura y la creatividad en el aula.

Como poeta ha logrado sobresalir en la literatura infantil y ser un baluarte de la poesía para niños y adolescentes en el mundo de habla hispana, logrando imprimirle a su estilo literario la ternura, la experiencia de la esperanza y el amor como correlato existencial, logrando fácilmente por ello denominarle el poeta de la ternura infantil. Sus textos forman parte del plan lector dentro de las instituciones en educación básica: primaria y secundaria y aún en los estudios de educación superior, lo que hace honor al rosario de premios y reconocimientos que ha alcanzado en sus más de treinta años de ininterrumpida carrera literaria.

Como promotor cultural ha estado siempre al tanto de la organización y participación de eventos culturales como recitales, talleres, seminarios conversatorios, festivales, dentro y fuera del Perú, lo que le da la talla internacional de ver divulgar sus trabajos y promover nuevos valores de la literatura infantil.

Como docente, desempeña un papel clave en la formación de nuevos talentos y valores literarios dentro de su centro laboral, donde no sólo anima y motiva sino que predica con el ejemplo gestando recitales e incentivando a escribir a los jóvenes cumpliendo sí un valor pedagógico clave en la continuidad de los hacedor literarios desde las escuelas.

Javier Villegas ha logrado posicionarse con un estilo propio en la literatura infantil: una poesía dúctil, de fácil llegada y terminología comprensible, con un lenguaje simbólico eufónico, con un propósito aleccionador, con un ritmo propia del verso corto y con historias extraídas de esa alma de niño que lleva dentro. Ese verso sonoro y musical genera una invitación a leer y volver a extasiarse en el hecho mismo de la comprensión y la intencionalidad.

Los textos de Javier Villegas Fernández constituyen una lectura ineludible y un compromiso serio y ético en la literatura peruana, tanto para humanizar y sensibilizar como para educar y formar a los futuros ciudadanos en la concordia y las buenas prácticas de hacer las cosas: con amor. La lectura de sus textos no sólo ha dinamizado el placer de la lectura entre niños y niñas y jóvenes como adultos, sino también el afán de la creatividad literaria.


Lambayeque - Perú, agosto del 2009.

martes, 11 de agosto de 2009

EL AMOR ES MÁS... DE JAVIER VILLEGAS

Carátula de "El amor es más..."

Por Galo Guerrero Jiménez*

Lewis Thomas decía que un poeta es una especie de científico, pero dedicado a una ciencia cualitativa, en la que nada es mensurable. Hoy, con mucha propiedad, al poeta se lo puede ubicar en las llamadas ciencias experienciales.

Pues, el poeta, como persona que ama, que sufre, que siente, que piensa, que se proyecta, y que se realiza, traza horizontes de vida, senderos líricos, en este caso, por los cuales experiencialmente une su vocación de bardo a la servidumbre humana libremente elegida para proyectar el cúmulo de su ensoñación, de sus andanzas y toda una sabia de vida que pulula en toda su configuración humana para revitalizar cada uno de sus rasgos distintivos en armónicos parajes de trovador, de creador, de revelador de lenguajes que lo llevan a “originar las grandes metáforas sociales, humanas, históricas, siderales…” como diría León Felipe.

Y he aquí una de las grandes metáforas humanas que han hecho del ser humano y divino algo vital para que este mundo sea plenamente habitable: la metáfora del amor, y que en esta ocasión el poeta cajamarquino Javier Villegas Fernández la propone en este interesante poemario intitulado El amor es más…

Desde el verso libre, armónico, fluido, emotivo, cargado de esperanzas profundamente humanas, Javier Villegas enriquece la vida desde una actitud plenamente lírica que ennoblece, embellece y le da sentido estético y estilístico al lenguaje del amor, al lenguaje de lo humano, no tanto porque busca sino porque encuentra las palabras adecuadas que desde un impulso arrebatador de inspiración y transpiración plenas, el verso corre sencillo, límpido, con gracia y cadencia metafóricas:

Llegarás como llegan las horas,
dibujarás en mi pecho la alegría más honda,
me abriré como un puerto inmenso,
para tus barcas de brisa que en los ojos incubas.
Llegarás con un alud de aromas,
con infinitos recuerdos y promesas de estrella.
Sé que llegarás; ahora te imagino creciendo en los trigos,
encendida en los luceros,
tersa como los suspiros
frágil como los recuerdos.


Estos versos pertenecen a uno de sus poemas: Para una mujer al borde de un sueño. Es apenas una pequeña muestra para decir que Javier Villegas crea una poesía regia sobre el amor, tan regia como es su personalidad. Su formación humanística y los propósitos de su vocación lírica lo promueven a escribir con intensa calma, con sobrias emociones y una fluida exquisitez que lo proyecta al altar lírico de su honda trayectoria poética para que los lectores podamos apreciar la suavidad de cada verso, el entusiasmo por el amor que llega, por la alegría del amado en espera de su amada. Aprecie usted, amigo lector, parte de algunos versos del poema Hoy amanecí para ti:

Hoy amanecí para ti,
para tu corazón,
para tus pies de escarcha,
que a tus dominios me llevan,
como a una leve hoja, como un trino.
Amanecí para tu boca encendida,
para tus ojos, para la fiesta
de ternura en tus poros.
Hoy amanecí para perseguirte,
luna de mis sueños,
agua de mis deseos;
amanecí con frenesí de viento,
para tocar tu cuerpo,
hecho de aromas
y de amaneceres tiernos.


La intensidad amatoria y la armónica fluidez de cada verso surgen porque combina elementos muy puntuales que hacen alusión a la erótica galantería del amor humano, por ejemplo, el anuncio de las diferentes partes físicas del cuerpo humano como la boca, el cabello, los ojos, los labios, el corazón, la sangre, los pies, los brazos, la garganta, el pecho; o, el anuncio de elementos abstractos que contribuyen para que el ambiente lírico se convierta en una mágica expresión de intensas revelaciones amatorias como la noche, el día, el sueño, el deseo, la dulzura, el aroma, la alegría, la transparencia, el tacto, los suspiros, la serenidad, el augurio, el consuelo, el fuego, la resurrección, la claridad, las promesas, las caricias, el amanecer, el frenesí, los latidos, los susurros, el júbilo, la quimera; y, en fin, cantidad de elementos que el poeta sabe distribuirlos conjuntamente con otros elementos poéticos como: volcán, pijama, arco iris, espigas, frutos, lirios, playas, gaviotas, nieve, marea, mar, agua, viento, sol, luna, astro, lluvia, pétalos, mariposa, luciérnaga, paloma, cama; e incluso el poeta emplea elementos aparentemente contrarios a la pasantía idílico-amatoria como tempestad, abismos, precipicios, sombras, quejidos, gritos, que no hacen sino reconfirmar esa profunda vocación de frenesí, de ternura, de fiesta para el encuentro amoroso, tierno, intenso, lleno de auroras, de horizontes y de jolgorios en los que el poeta se extasía cuando, con denuedo dice, por ejemplo, en su poema La noche nos inventa:

La noche nos inventa,
nos convoca íntegros,
como a dos espigas frenéticas,
como a dos palomas sedientas,
de luz, de regocijo, de frenesí.
La noche nos inventa,
tú eres mi luna, mi respiración,
mi instante para la resurrección,
eres mi viento, mi soplo, mi quejido,
mi algarabía para no ser olvido.


El amor es más…, por lo tanto, porque en él se imprime el vigor de lo humano. El sacrificio, la sinceridad, la generosidad y el afecto mutuo, profundo, no sólo que ensanchan el corazón de los amantes; es la fortaleza del encuentro que se abre desde lo más hondo de lo humano para darle paso a la vida plena, en la que el poeta se regocija al expresar ese “algo único”, especial e inagotable fuente de luz y energía que es el amor humano.

En este orden, la fecundidad y creatividad poéticas de Javier Villegas conducen al buen lector a descubrir realidades líricas relevantes, signos y gestos de entreveramiento espiritual que nos llenan de regocijo, dado que el poeta, en su poemario y en el conjunto de toda su producción lírica, ha hecho que el amor en verdad sea algo más: concederle todo su alcance y fecundidad humanos, al igual que lo hizo san Pablo en su Carta a los Corintios., capítulo 13:

El amor es paciente, servicial y sin envidia. No quiere aparentar ni se hace el importante. No actúa con bajeza, ni busca su propio interés. El amor no se deja llevar por la ira, sino que olvida las ofensas y perdona. Nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad. El amor disculpa todo; todo lo espera y todo lo soporta.

Galo Guerrero Jiménez*
Loja (Ecuador), 19 de octubre de 2006.

Galo Guerrero Jiménez. Nacido en el cantón Catamayo, provincia de Loja-Ecuador. Doctor en literatura, con pos grado en la Universidad Complutense de Madrid, docente de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL). Escritor, crítico literario, conferencista, especialista en temas relacionados con la lectura.


Para una mujer al borde de un sueño

Llegarás como llegan las horas,
dibujarás en mi pecho la alegría más honda,
me abriré como un puerto inmenso,
para tus barcas de brisa que en los ojos incubas.

Llegarás con un alud de aromas,
con infinitos recuerdos
y promesas de estrella.
Sé que llegarás; ahora te imagino
creciendo en los trigos,
encendida en los luceros,
tersa como los suspiros,
frágil como los recuerdos.

Sé que llegarás, como llegan las gaviotas
a la ribera de los sueños,
llegarás cansada de tus horas de insomnio,
de los besos que no absorbieron
savia en el invierno,
cansada de los árboles
que cobijaron tus recuerdos,
llegarás con un sed inmensa hacia mis ojos,
para anclar en la raíz de mis suspiros.

Sé que llegarás,
ahora eres una mujer al borde de un sueño,
una dulce barca zarpando a mis deseos,
un ave tierna de lejanos gorjeos,
ahora te imagino como
al tiempo en los desiertos,
imagino tus ojos, como
la acuñación de dos luceros,
tu boca como la noria de mis sueños,
tu cuerpo como la fragua de mis deseos.

Sé que llegarás,
por el puente que tejimos con nuestras miradas,
llegarás como las madrugadas con sus sinfonías,
tarde o temprano llegarás,
encendida, hecha torrente de vida;
te esperaré paciente como las playas,
te esperaré delante de todas las murallas.

Todas las formas

Tienes todas las formas
que el silencio me sugiere
y el viento me dibuja;
a veces eres flor,
eres agua, eres luz,
y otras veces eres sombra,
tempestad, abismo y grito.

Cuando eres flor
tu aroma salta,
hay fiesta en mis poros,
delirio en mi garganta.

Cuando eres agua,
tu voz me ahoga,
mi sed se aquieta.

Cuando eres luz,
huye la sombra,
la claridad se reconforta.

Cuando eres sombra,
mi ser se nubla,
la luna es otra,
huye despavorida la gaviota.

Cuando eres abismo,
mi voz se precipita,
hacia ti voy encendido,
abundante de fuego,
porque tú tienes las formas,
que modela mi grito.


Hoy amanecí para ti

Hoy amanecí para ti,
para tu corazón,
para tus pies de escarcha,
que a tus dominios me llevan,
como a una leve hoja, como a un trino.
Amanecí para tu boca encendida,
para tus ojos, para la fiesta
de ternura en tus poros.

Hoy amanecí para perseguirte,
luna de mis sueños,
agua de mis deseos;
amanecí con frenesí de viento,
para tocar tu cuerpo,
hecho de aromas
y de amaneceres tiernos.

Hoy amanecí para nombrarte,
para verte bailar en mi corazón,
danzarina del sol y de la luna.
Amanecí para pensarte,
para pulimentar tu cuerpo,
hecho de rocío y de pétalos.

Hoy amanecí para sumarme
a tus pies y a tu pensamiento,
para decirte que en mi corazón
estás cantando a las luces del advenimiento.

El amor es más…

El amor es más de lo que tú imaginas,
cuando te hablo como para que no me oigas,
es estar compenetrado con la gente y sus quimeras,
es darse como el ulular de las sirenas,
es darse a los demás,
para que no decaigan sus auroras.

El amor es más de lo que tú intuyes,
cuando yo te miro y vos me miras,
es estar dispuesto como las sementeras,
para levantar la música de las primaveras,
es estar sumando a nuestras huellas,
las bocas que hoy callan,
pero que no doblegan sus banderas.

El amor es más cuando sumamos,
a los buenos propósitos, buenas acciones.
El amor es más cuando leemos,
en nuestros cuerpos las aberraciones,
que el sistema los crea y no lo entendemos.

El amor es más que tocarse los cuerpos
e irse a la cama sin mitigaciones,
el amor es más cuando se sueña,
se dice, se actúa y se conviene
a dejar de lado las posturas,
para entregarse en cuerpo y alma,
para que la noche no siga tejiendo sus marañas.

El amor es más,
si tú y yo de tanto besarnos descubrimos,
que a la suma de los besos,
se le resta su entereza
y con sólo mirarnos concluimos,
que al amor a dúo pierde fuerza,
porque el amor será más si le imprimimos,
el vigor de lo humano,
de la sangre y la esperanza.