Javier Villegas, fue merecedor de una Mención de Honor, en la III Bienal de Poesía Infantil ICPCNA-2009, concurso que con el objetivo de incentivar el desarrollo de la literarura infatil en el Perú, convoca el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA). La premición de los ganadores se realizaó el día lunes 13 de julio, en la ciudad de Lima. Javier Villegas es un asiduo promotor de la literatura infantil y juvenil y autor de varios libros, destinados para los lectores más pequeños.
domingo, 2 de agosto de 2009
lunes, 9 de febrero de 2009
UN CUENTO DEBE SER UN JUGUETE MÁS
Artículo publicado por El diario La República el lunes 9-02-2009 ENLACE A ESTE ARTÍCULO
FOTO Y TEXTO DE: ERICK BAZÁN. CHICLAYO
* Trabajo fue ganador de la II Bienal Regional de cuentos y poesía para niños.
El sapito de Javier Villegas, "Sapito Sapón" es el sobrenombre con el cual le conocen varios de sus alumnos y colegas del colegio Sara Bullón de la ciudad de Lambayeque,
No le molesta, al contrario, le roba uba sonrisa, y no es para menos, ya que con esta fábula el ecritor lambayecano ganó la II Bienal Regional de Cuento y Poesía para niños y jóvenes de la Región Nororiental del Marañón convocada por la Dirección Regional de Educación.
En esta cita Sapito Sapón logró superar a decenas de trabajos presentados por maestros de Amazonas, Cajamarca y Lambayeque. Y es la historía de un niño que se hace amigo de un sapito, que luego de un tiempo deja de ver , pero siempre lo lleva en su pensamiento.
LOS NIÑOS ODIAN LA LECTURA PORQUE NO HAY MATERIAL QUE VAYA ACORDE CON SUS NECESIDADES
–¿Qué significa el haber ganado la II Bienal Regional de Cuento y Poesía?
Por ejemplo, al escritor argentino Julio Cortázar una vez una editorial le propuso escribir un cuento, pero él le dijo que no, asegurando que le resultaba difícil escribir para niños porque ellos manejan una realidad distinta de las cosas y del mundo.
–¿Fue fácil para Javier Villegas escribir Sapito Sapón?
–Yo comienzo a escribir para niños requerido por mis hijos. Antes sólo hacia poesía de tipo social, hasta que nació mi primer hijo y a los tres años me comienza a pedir cuentos. “Cuenta cuento” me decía.
Eso me indujo a escribir algo por lo que alguna vez sentí cierto recelo y veía como una literatura con falta de calidad.
–¿Cómo debería ser la literatura dirigida para los más pequeños?
–El cuento o la poesía para niños tiene que estar lleno de color, sonido, ritmo y ser una fiesta. No podemos escribir para niños con el objetivo de generar principios morales, ya que eso está impregnado a través de los personajes.
En general, lo que hace falta en la literatura para niños es que el libro que tenga el niño en sus manos sea un juguete más, para que el infante se sienta a gusto y ame la lectura. Es por eso que los niños odian la lectura, porque no hay material que vaya acorde con sus necesidades. Al final es el niño el verdugo de lo que hacemos los adultos.
–¿Sapito Sapón es una historia vivida por Javier Villegas?
–Sí, para escribirla empecé a recordar mi infancia en el campo en el caserío La Torre. Allí, al frente de mi casa, había un jardín donde llegaban los sapos y colibríes. Así comenzó a tomar forma la historia, que es bastante corta, con un sapito que llega de forma imprevista y uno lo comienza a mirar para tratar de descubrir muchas cosas sobre él.
–¿Siempre tuvo la idea clara de ser escritor?
–En realidad, nunca pensé en escribir. Ingreso a este mundo en un receso de la universidad La Cantuta.
–¿Qué tipo de literatura es la que más ha publicado?
–Poesía para niños y cuentos como La luna cantora.
© 2008 Javier Villegas Fernández
domingo, 8 de febrero de 2009
ENTREVISTA EN RADIO CENTINELA DEL SUR

"ENTREVISTA QUE ME HICIERON EN RADIO "CENTINELA DEL SUR", PROGRAMA "MERIDIANO", EN LOJA-ECUADOR, CUANDO FUI A PRESENTAR MI LIBRO "EL AMOR ES MÁS..."
Los poemas de Javier Villegas son el resultado de una exquisita sensibilidad, que merece el elogio entusiasmado. Posee una expresión serena y clara. Su obra es original y de calidad sostenida, donde los mejores sentimientos y el buen gusto están presentes.
Su poesía es fresca, sencilla y exalta los sentimientos más puros y profundos.
Permanentemente asoma la calidez y el estremecimiento de su creador que piensa, siente y escribe con envidiable fluidez. Sus poemas tienen el sentimiento noble, propio de una voz íntima y generosa.
Su técnica es sobria y libre de toda magnificencia exagerada, por eso gustan, conmueven y llegan al corazón de quienes los leen o interpretan:
"Quédate en silencio,
que en ti ya me perdí.
Ahora somos suma:
Yo en ti...tú en mi."
Frente a la maravillosa necesidad del poeta de expresar sentimientos, acciones, sensaciones y en la posibilidad de diversos caminos para hacerlo, Javier Villegas eligió la ruta ideal de las palabras. Y además las ha transformado en una importante estrategia para hundirse en el corazón de quienes leen o interpretan la belleza de sus versos.
Es así como la interioridad de un poeta se adentra en los laberintos del alma, fusionando sus apasionantes vivencias personales con el mundo exterior, a quien le regala la magia de bucear en su espíritu dulce y apasionado.
La generosidad se manifiesta, cuando todo lo que el poeta atesora lo traspola a lectores e intérpretes con envidiable naturalidad:
“Me gustaría que tengas
el estado de las aguas alegres,
el son de una melodía,
los colores del arco iris.
Me gustarías nítida
o transparente como el tul encantado
crispada como una noche de aullidos,
profunda como un despeñadero.”
Pueden percibirse con claridad meridiana la belleza, los sentimientos, la metáfora, la musicalidad que complacen, emocionan y conmueven. Así, toda su obra transita con encanto por el espíritu de sus lectores.
El poeta es capaz de descubrir todas las relaciones misteriosas que los demás no pueden percibir y expresarlas con significativa belleza:
"Cuando en la noche
sean testigos la luna, las estrellas,
el silencio en que me llamas,
poblaré tu cuerpo de mis formas,
me apropiaré de ti, de tus ojos,
de tu voz que me nombra, me grita."
Es Javier Villegas, un poeta comprometido con los sentimientos más puros y posibles y los vuelca en cada estrofa de sus versos con la musicalidad y el encanto necesarios.
Cada palabra dibuja su inspiración profunda, humanamente sensible e internaliza con las sensaciones del mundo actual. La metáfora es la cuota más bella en la cadencia de sus letras:
"Desde mi silencio, encierro voluntario,
me imagino enredado en tu camino"
Domina con maestría y estilo toda capacidad expresiva del lenguaje, lo que contribuye ampliamente a la armonía de sus versos a los que sella con su impronta auténtica y personal.
Es un poeta comprometido con los sentimientos más humanos y extensos, que sabe transmitirlos y afianzarlos con la fuerza de su convicción:
" El amor es más de lo que tú imaginas
cuando te hable como para que no me oigas,
es estar compenetrado con la gente y sus quimeras,
es darse como el ulular de las sirenas,
es darse a los demás,
para que no decaigan sus auroras."
Tiene un claro manejo de la época y su realidad circundante. Combina actualidad y fantasía para testimoniar nuestro tiempo, dejando al descubierto nuevas pautas existenciales y recorriendo los horizontes de amoroso erotismo sobre nuevos esquemas sociales, con una amplitud diáfana sobre nuestro tiempo, poniendo como bandera su permanente compromiso con los demás:
“Hay amores, que en la distancia
se han tejido, al amparo del sol
y de las sombras del olivo,
al amparo de un ciber espacio,
que ninguno de los dos habían medido,
en ese estar y ser lo prometido,
en ese decirse ¡Te quiero! de continuo”.
Sus versos tienen intensidad y cadencia. Es un verdadero buceador de los secretos del alma humana. El poeta tiene la capacidad de recrear, inventar, traspolar, palpar, dar nuevas formas y expresarlas en dibujos verbales. Sólo un poeta puede ahondar en el sentido metafísico y superior de las palabras y con el monopolio de la simpleza indaga en lo complicado de las cosas, dejando en cada verso su impronta de talento, genialidad, riqueza de imágenes y permitiéndonos transitar por un horizonte de bellos laberintos de inexplicables sensaciones.
Quiero hacer mías las palabras de un escritor cordobés al expresarle a mi amigo y poeta Javier Villegas:
"A la luz quejumbrosa
de mi lámpara amiga.
he leído tus versos
con profunda emoción,
y he pedido a los cielos
que Dios te los bendiga
con la luz divina
de la consagración"
Javier Villegas nos ofrece su corazón hecho versos. Lo demás depende de nosotros...
Alma Mateos Taborda
Poeta y recitadora de Río Cuarto
Córdoba- Argentina.
martes, 3 de febrero de 2009
SERAS MI LUNA - RECITADO POR: Ilargi Jaureguizuría (Luna Dragón Blanco)

Poema de Javier Villegas en la voz de Ilargi Jaureguizuría (Luna Dragón Blanco)
pero no puedo tocarte,
escucho tu canto transparente,
con reflejos de luna,
con matices de escarcha,
pienso en tu verso, en tu cuerpo,
en tus manos amantes,
en tus poros fogosos,
imagino tenerte en mi sombra,
en la luz del poniente,
en mis manos que arden
con tu lumbre de hembra,
en mis cuencas de fuego y de dicha,
imagino tenerte despierta en mi lengua,
hacedora de luz, de las estaciones,
de fulgurantes metáforas
y otra vez, otra vez, hembra.
Te oigo, te veo,
imagino tocarte, sereno,
incisivo, colmarte de mí,
de mi luz, de mis labios,
imagino estar ebrio de ti,
saciado de tus ojos
de las sospechas de tu cuerpo,
imagino estar en ti,
ser hilván de tu pensamiento,
surcador de tu mar,
frenesí en tu risa.
Me pregunto,
cómo serás cuando eres de agua,
cuando eres alarido nacido en la alborada,
germinante estela, mariposa votiva,
cómo serás cuando apriete la hora de amarte,
cuando de tanto besarte te descuelgues,
como un satélite dispuesta a encenderme,
entonces dire, ¡Eres mi luna!
©2008. Javier Villegas Fernández
martes, 11 de noviembre de 2008
THE FROG AND THE MOON

Un sapo croaba
camuflado en el agua
y la luna viajaba
vestida de enagua.
Saltaba y saltaba
el sapo encantado
y la luna observaba
con su color plateado.
El sapo y la luna
se andaban buscando
y cerca de la laguna
estuvieron charlando.
Juntos planearon
su viaje nocturno
y ambos se marcharon
en el mismo turno.
Detrás de la luna
el sapo remaba
porque en la laguna
la luna viajaba.
A frog croaked
camouflaged in the water,
and the moon traveled
dressed in petticoats.
The enchanted frog
laped and leaped,
and the moon looked on
with a silverplated glow.
The frog and the moon
went looking for each other,
and close to the lagoon
they were chatting.
Together they planned
their voyage of night,
and both went away
at the very same time.
But behind the moon
the frog was rowing,
because in the lagoon
the moon was going.
Traducción de Claudia M. Lee (Filadelfia – EEUU).
domingo, 2 de noviembre de 2008
GALERÍA DE FOTOS
Javier Villegas, presentado Sapito Sapón

Javier Villegas, autografiando Sapito Sapón
Moraima León (Perú), Omira Bellizzio (Venezuela), Lina Zerón (México), Javier Villegas y Dilercy Adler (Brasil)
Javier Villegas, Wilma Borchers (Chile) y Alberto Calderón
LA RANA ANITA EN PORTUGUES TRADUCIDO POR ADELAIDE MENDOZA DE BRASIL.
A rã Anita,
um dia se foi,
muito triste andou,
não sabem porque
Tinha uma magoa,
tinha uma dor
a pobre rã,
sofria de amor!
Saiu de um lago,
uma madrugada
sozinha, sozinha
e entrestecida.
Foi-se pelo rio
foi-se pelo mar,
buscando um noivo,
que a levasse ao altar.
Queria casar-se,
não sabiam com quem
mas ela buscava,
um noivo de bem.
A rã Anita,
muito longe foi
buscando ao noivo
com o qual sonhou.
Por fim, certo día,
ao bosque chegou
e um sapo presente
a galanteou.
A rã Anita,
sentiu a emoção
dentro, muito dentro,
do seu coração.
Acreditou que o dia,
finalmente chegou,
de encontrar o novio,
que sempre sonhou.
Tudo foi uma armadilha,
uma mera ilusão,
o sapo do lago
era um fanfarrão.
A rã Anita,
sentiu sua aflição,
foi-se muito sozinha
a otra nação.
Foi-se pelo mar
e chegou a Paris,
pensando no novio
que a faria feliz.
Não a conheciam,
não sabiam quem era,
a rã Anita,
não falava frances.
Ninguem a entendia,
em essa nação,
foi maior sua magoa,
cresceu sua aflição.
E sentindo-se
uma noite pensou:
“é melhor a terra,
onde se nasceu”.
Pegou suas maletas,
guardou sua dor,
e a rã voltou
em um trimotor.
Estando na sua terra,
sua esperança cresceu,
a rã Anita
se modernizou.
Estudou computação,
o idioma ingles,
e por acaso,
também o frances.
Finalmente, certo dia
no computador,
buscavaa remedio,
para seu mal de amor.
Alguien lhe informou,
que era muito genial,
encontrar um novio,
na rede virtual.
©2008. Javier Villegas Fernández
sábado, 11 de octubre de 2008
LA RANA ANITA - RECITADO POR: Ilargi Jaureguizuría (Luna Dragón Blanco)
La rana Anita,
un día se fue,
muy triste anduvo,
no saben por qué.
Tenía una pena,
tenía un dolor,
¡la pobre ranita,
sufría de amor!
Salió de un lago,
una madrugada,
solita, solita
y apesadumbrada.
Se fue por el río,
se fue por el mar,
buscando un novio,
que la lleve al altar.
Quería casarse,
no saben con quién;
pero ella buscaba
un novio de bien.
La rana Anita,
muy lejos marchó,
buscando al novio
con el que soñó.
Al fin, cierto día,
al bosque llegó
y un sapo apuesto,
la galanteó.
La rana Anita,
sintió la emoción,
dentro, muy dentro
de su corazón.
Creyó que el día,
al fin se llegó,
de encontrar al novio,
que siempre soñó.
Todo fue una treta,
una mera ilusión,
el sapo del lago
era un coquetón.
La rana Anita,
cargó su aflicción,
se marchó muy sola
a otra nación.
Se fue por el mar
y llegó a París,
pensando en el novio
que la haría feliz.
No la conocían,
no sabían quién es,
la rana Anita,
no hablaba francés.
Nadie la entendía
en esa nación,
fue mayor su pena,
creció su aflicción,
y sintiéndose sola,
una noche pensó:
“es mejor la tierra,
donde una nació”.
Tomó sus maletas,
guardó su dolor,
y la rana se vino
en un trimotor.
Estando en su tierra,
su esperanza creció,
la rana Anita
se modernizó.
Estudió computación,
el idioma inglés,
y por si las moscas,
también el francés.
Al fin, cierto día
en el computador,
buscaba remedio,
para su mal de amor.
Alguien le informó,
que era muy genial,
encontrar un novio,
en la red virtual.
Javier Villegas Fernández
domingo, 28 de septiembre de 2008
JULIO DANIEL ASALDE ALDAMA: RECITANDO POCARISA

POCARISA
Pocarisa era un payaso,
que de un circo se escapó,
ahora recuerda solitario,
las risas que arrancó.
¿Dónde guardó los colores?
¿Dónde guardo su emoción?,
quizá en el bolso de sorpresas
o detrás de su corazón.
Pocarisa vendió el traje,
allá en la trapería,
y una noche soñó
que el traje solo reía.
Fue entonces que intuyó,
la ferviente aclamación,
de los niños que por cientos,
ven levantarse el telón.
Volvió muy avergonzado,
para acallar la ovación,
de los niños que vibraban,
al empezar la función.
¡Pocarisa! ¡Pocarisa!,
en las tribunas se oyó,
y Pocarisa emocionado,
sacó un pañuelo y lloró.
©2008. Javier Villegas Fernández
martes, 26 de agosto de 2008
LIBRO DE CUENTOS DE JAVIER VILLEGAS "SAPITO SAPÓN"
Javier nos explica por qué escribe literatura infantil.
POR QUÉ ESCRIBO LITERATURA INFANTIL

En el jardín de mi casa, habita Sapito Sapón. Es un sapo muy curioso, parece tocado por la magia y el encantamiento. No lo vi llegar, hasta que una noche su voz pasmosa y ronca lo delató, y allí estaba con sus inmensos ojos vigilantes, su tremenda barriga y su atlética manera de saltar de un lado a otro.
A veces, me parece que se hubiera marchado. Me invade la aflicción, y pienso que no volveré a tener otro amiguito en mi jardín con quien entretenerme. En ese momento lo busco afanosamente, hasta que lo ubico, lo miro muy solícito, y me doy cuenta que su color verduzco le sirve para camuflarse acertadamente entre las hojas de las matas de hortensia o de los geranios.
Rara vez, sale a pasear de día, es muy tímido y asustadizo, sólo cuando escucha mis pasos y el timbre de mi voz salta hasta mí, alegremente. Me acerco y le hablo, como a mi mejor amigo, le cuento que ya le escribí una poesía, un cuento, y que es el centro de mis conversaciones en la escuela. Parece alegrarse y salta entusiasmado, me pongo en cuclillas y platicamos de lo hermosa que es la vida en el campo, de la forma que debemos cuidar la naturaleza, para que la contaminación no siga amenazándola.
Sapito Sapón me contó que se alimentaba de pequeños mosquitos y libélulas y que, para ello, solamente tenia que sacar su húmeda y pegajosa lengua y el bocado estaba asegurado. Me decía también que cuando el calor arrecia se esconde en los lugares donde hay mayor humedad, para que el sol no reseque su piel y lo agobie hasta la desesperación, pero cuando intuye que el aguacero se acerca se pone feliz hasta el delirio, y apenas caen las primeras gotas lanza su croído hasta contagiar a todos sus amigos que ejercitan su afónica garganta y lanzan al aire su batrácica sinfonía. El agua nos permite reproducirnos- me decía- por ello con nuestro croar rendimos pleitesía a esta magia de la naturaleza. Cuando hay luna llena conversamos con ella, le hablamos en coro y le decimos que es bella y bondadosa, porque a pesar que se roba la luz, ella la comparte con nosotros desde la ignota lejanía.
Pasaron los meses, hasta que cierto día, el invierno empezó a desatarse con una intensidad descomunal: llovizna, ventarrones, rayos, truenos y un frío tan intenso que cuando hubo pasado dicha temporada, busqué a Sapito Sapón y no estaba por ningún lado. Me invadió la tristeza, llore buscándolo por todos los lados, y sin señas de él, recordé los momentos más felices que habíamos pasado juntos, lancé un profundo suspiro y me hice la promesa de llevarlo en mi corazón para toda la vida.
©2008. Javier Villegas Fernández

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